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Jugando, me dijiste que podía tener un sueño erótico pero a condición de que te incluyera.
En mi sueño, podía meter mi mano en tu pelo y jugar con tus rulos. En mi sueño, podía darte besos en la boca, en las manos, en los pies. Podía decirte tu nombre al oído y mordisquearte la oreja.
En mi sueño, a veces dormías del lado izquierdo de mi cama y a veces del derecho. Nos enroscábamos un poco, hasta que con paciencia te levantabas a desenredarnos, un poco por ternura pero en verdad porque querías otra vuelta. Yo estaba dormida y eso te gustaba, porque entrabas en mí y te sorprendías de que adentro estuviera tan caliente y tan húmeda. Entraste a llevarte mi vida y a dejarme la tuya.
En mi sueño, yo te llamaba y vos venías, y yo me encerraba en tu cuerpo como una cajita, y me sumergía en tu calor y me dormía.
Categorías: Carrie
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No hay nada más decepcionante que el sexo por aburrimiento. Yo no sé si es que se te nota en la cara que necesitas acostarte con alguien porque se te terminaron los libros en la mesita de luz o porque la serie de Sony que estabas siguiendo terminó su temporada, la cuestión es que siempre que eso pasa el sexo por aburrimiento se transforma en aburrimiento durante el sexo. Podría armar un compilado de historias que escuché de sexo frustrado y estoy convencida que una gran cantidad de ellas tienen que ver con que se lo practica como deporte anti-aburrimiento.
Para tener sexo hay que estar caliente. Y no hay más vueltas que darle al asunto.
Categorías: Miranda
Etiquetado: aburrimiento, sexo
Cuando la ves en la película decís “naaaaaaaah jatedejoder…”. Por eso todavía me sorprende lo que me pasó la otra noche. El boliche equis quedaba en un lugar de la ciudad que no suelo frecuentar, pero –para mi sorpresa- estaba muy bien. Petit hotel reciclado, tres pisos, mucha onda. Chicas rapadas y con kilt se cruzaban con rugbiers y blondas de mi distrito. Sonaban los ‘80s a pleno. En un rincón descontrolado bailábamos mi hermana y yo, olvidándonos del mundo. Hasta que lo vi: morocho. Una pantera escultural, masiva. Morochazo. Una fuerza oscura y ancestral que me llamaba.
* * *
Como tilinga lo fui a buscar y cuando levantó el trago en señal de saludo, puse mi mejor cara de desdén y lo planté. Tarada. Va de nuevo: volví. Dejé que se me acercara. Mis primeras palabras salieron trabadas. Me contó qué hacía de su vida y me dejó que yo hablara de lo que quisiera. Él ya sabía –había aceptado serenamente el llamado de la naturaleza, mientras yo me hacía la civilizada…
* * *
Piel chocolate y piel porcelana se mezclaron entre las palmeras, como la vida secreta de Jane y Tarzán. Eran palmeras de verdad, adentro del cuarto de telo. Y con ese morochazo entre mis piernas, toda húmeda y caliente, me dejé bañar por ese solazo tropical. Sabía a cacao y a pasto, a siesta de verano. Había algo de río también en su piel mulata. Y lo dejé hacer todo. Entregadísima. Lengua, manos, dedos, ombligo, ojos; nada quedó afuera. Nos mezclamos en todas las direcciones, en todos los sentidos, buscando conquistar la mayor cantidad posible de piel. “Qué lindo es ver tu boca ahí”, me dijo. Mi boca estuvo en todas partes…
Mientras nos vestíamos, aún miraba yo con incredulidad esa montaña natural entre mis brazos; su sonrisa extrañamente tierna, sus piernas largas y perfectas.
Me dejó en mi casa, se quedó con un número de teléfono equivocado y mi más absoluta admiración. Fue un ser de otro mundo, un eros de la naturaleza que me honró con su capricho. Qué afortunada.
Categorías: Carrie
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No hay mucho para contar en esta historia.
La verdad es que no soy gauchita por demàs. Pero se sacò los calzoncillo y cuando la vi biennnnnnn. Tamaño perfecto, dureza perfecta. Blanquita como pocas. Era la pija mas chupable!
Dulce melancolìa cuando me acuerdo!
Charlotte
Categorías: charlotte
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Quíen no pasó por esa etapa de desenfreno total??? Vos no?? Yo sí!. En este estado de desaforo emocional tuve mi primera experiencia con un hermoso joven de 23 años. Hay una frase que dice que los pendejos cogen como conejos…Puede ser…Pero que la alegría dure toodaaaa la nocheeeee y mássssss no te lo quita nada, nadie y ninguna paspadura!!
Moraleja…La que duerme con niños amanece paspada…
Charlotte
Categorías: charlotte
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